Escándalo administrativo sacude Junta Comunal de Tocumen
La administradora de la Junta Comunal de Tocumen, Maylin Michelle Price Ruiz, renunció tras denunciar presuntas irregularidades administrativas, hostigamiento laboral y vulneración de su privacidad por parte de la representante del corregimiento.
La administradora de la Junta Comunal de Tocumen, Maylin Michelle Price Ruiz, presentó su renuncia al cargo luego de denunciar presuntas irregularidades administrativas, hostigamiento laboral y vulneración de su privacidad, atribuidas a la representante del corregimiento, Arielis Barría.
Según consta en una carta dirigida al departamento de Recursos Humanos del Municipio de Panamá, el documento tiene fecha del 6 de enero de 2026 y expone que la decisión de abandonar el puesto se produjo tras una serie de ataques personales, irrespeto y presiones, que —asegura— recibió por mantener una postura firme de transparencia en el manejo de fondos públicos.
🔎 Señalamientos por contrataciones y fondos públicos
Entre las acusaciones más delicadas, Price Ruiz advierte sobre la existencia de contrataciones directas con proveedores específicos y montos previamente definidos, las cuales —según sostiene— tenían como objetivo evadir el refrendo de la Contraloría General de la República, en aparente contravención de la normativa vigente.
Estas prácticas, indica la exfuncionaria, se realizaban sin los debidos controles y atentaban contra los principios de legalidad y correcta administración de los recursos públicos.
🚨 Accidentes y presunta omisión de información
La carta también denuncia la omisión de información a la comunidad sobre hechos considerados sensibles, entre ellos accidentes de vehículos oficiales asignados al despacho superior, ocurridos en circunstancias poco claras e incluso durante horas nocturnas.
De acuerdo con el relato, estos incidentes no fueron debidamente comunicados ni esclarecidos ante los residentes del corregimiento.
⚠️ Ambiente laboral hostil y abuso de autoridad
Price Ruiz describe además un ambiente laboral hostil, caracterizado —según afirma— por abuso de autoridad, presiones constantes y amenazas al personal que se negaba a cumplir instrucciones contrarias a las normas que rigen la función pública.
La exadministradora sostiene que estas condiciones hicieron insostenible su permanencia en el cargo.