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Desde temprano esperaron a Panchito

A medida que pasaban las horas los espacios se fueron ocupando en su totalidad, no cabía ni el popular alfiler, la emoción de la llegada del papa se apoderó de todos, quienes gritaron de júbilo al momento que el sumo pontífice bajó del avión.

Por: Jorge Luis Barría/Web -

El amanecer apenas salía en la ciudad de Panamá y ya las personas de todas partes del mundo empezaban a apostarse en la vía España para guardar un espacio y ser parte del hecho histórico que ha llenado de alegría a todo un país, la llegada del papa Francisco, en el marco de la celebración de la Jornada Mundial de La Juventud.

Con sillas, almohadas, paraguas, y todo lo que sirviera para cubrirse de sol, las personas empezaron a sentarse a las orillas de la calle para tener esa cercanía de Francisco al momento que pasara por la vía tras su visita.

Desde la Pintada de Penonomé llegaron varios de los presentes, quienes, movidos por la fe, esperan que la llegada del papa traiga para Panamá grandes cambios, inclusive otras personas narraron que es la segunda vez que ven a un papa desde la llegada de Juan Pablo II hace 35 años, por lo cual sentían mucha emoción.

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A medida que pasaban las horas los espacios se fueron ocupando en su totalidad, no cabía ni el popular alfiler, la emoción de la llegada del papa se apoderó de todos, quienes gritaron de júbilo al momento que el sumo pontífice bajó del avión.

Lagrimas, abrazos, cantos y danzas, fue lo que se vio en medio del gozo cuando del vuelo del Airbus 330 de Alitalia se bajó Su Santidad, y pisó tierra panameña, convirtiéndose en el viaje 26 del Pontífice y la tercera Jornada Mundial de la Juventud que participa, siendo está la primera en Centroamérica

¡Viva el papa! Se escuchaba a una sola voz en la vía España, la hora cero se había llegado, la subida de Francisco al papa móvil fue trascendental, las banderas de los países empezaron a ondear, otros soltaron globos blancos en símbolo de paz, mientras que algunos simplemente callaron y se tapaban la cara de la emoción al ver al papa por primera vez.

Aunque el recorrido fue bastante rápido, la alegría quedó impregnada en los miles de espectadores, quienes con teléfonos en mano optaron por grabar y registrar ese momento memorable, que sin lugar a duda ha marcado en la historia de Panamá.

Más de 150 mil personas entre peregrinos, voluntarios y demás miembros de la iglesia participan de la Jornada Mundial de la Juventud, que tiene un costo de aproximadamente 57 millones, y en la que se espera una ganancia de más de 250 millones de dólares.

Para la misa en vivo del domingo en Metro Park, se espera que “Panchito” anuncie la nueva sede la JMJ para el 2022.

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