Entrevista a un barbero: ‘Mi abuelo me compró una máquina y ahí empezó todo’

El barbero “Magu”, de la provincia de Panamá Oeste, respondió quince preguntas sobre su labor, desde cómo inició, el corte más raro que ha hecho, cuántos clientes atiende al día, entre otras curiosidades.

"Magu" tiene su propia barbería desde hace siete años. Foto / Ana Quinchoa.

Por: Ana Cristina Quinchoa -

Matías Rangel Martínez de 35 años, mejor conocido como “Magu”, se ha dedicado durante los últimos 20 años a la barbería. Su talento en el oficio lo ha llevado a ser reconocido en la zona donde labora: Arraiján, Panamá Oeste; desde ahí realiza sencillos hasta extravagantes diseños si el cliente lo pide. Visitamos su local “Magu Style” para conocer más sobre su tarea.

Primero, ¿por qué te dicen “Magu”?

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Según mi familia, cuando nací tenía un parecido al personaje “Mr. Magoo”: cocobolo y cegato.

¿Cómo nació el interés por arreglar el cabello?

Mi abuelo me compró una máquina para que lo “pelara” cocobolo, y desde ahí empezó todo: primero fue mi abuelo, luego mi papá, mi excuñado, mis amigos…Me empezó a gustar esa ocupación desde el primer día.

¿Le has cortado mal el cabello a alguien alguna vez?

Cuando estaba empezando sí, pero las personas no se molestaban, porque ellos sabían que yo estaba comenzando y practicando, cortaba cabello gratis y luego cobraba un dólar. Al comienzo solo le cortaba a mis amigos y conocidos, ya después cualquier persona que llegara a casa, porque allí inicié trabajando.

Eres muy conocido por el área de Arraiján, ¿por qué?

Porque empecé a cortar bien, supongo, y eso a la gente le gustó. Yo siempre traté de mejorar más y más, ahora que existe YouTube, hay más facilidad de aprender cosas nuevas, como entintar barba.

¿Cuánto tiempo demoras haciendo un corte?

Depende de lo que el cliente quiera, si es un corte sencillo, entre diez y quince minutos, y de ahí va subiendo el tiempo dependiendo de la dificultad.

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¿Cuál es el corte más complicado de hacer?

El corte más complicado es el “jersey”, que es un pulido bajito, además, es el más pedido, lo hago todos los días.

¿Cuántos cortes haces al día?

Atiendo al menos a diez clientes en un día normal. Trabajo de lunes a sábado.

¿Cuánto cobras por un corte?

Si es un corte normal cobro cinco dólares, pero si me piden que les haga un diseño extravagante, depende de lo que quieran, algunos pueden costar siete dólares y hay otros hasta de doce.

¿Cuáles son los meses en los que tienes más trabajo?

Los días en que hay más movimiento es el 24 y 31 de diciembre, donde atiendo aproximadamente treinta personas ambos días, lo que en efectivo sería más de 150 dólares.

¿Cuál es el corte más raro que has hecho y cuánto demoras en realizarlo?

He hecho muchos diseños, pero los más raros han sido el de una iguana y una bola de fuego, y demoro alrededor de una hora u hora y media haciéndolo si es un cliente fuera de mi círculo de amigos, porque si es un conocido, hablamos, nos tomamos algo y pasamos el tiempo mientras le hago el corte.

¿Se ha ido la luz mientras haces un corte?

Ahora tengo una máquina inalámbrica, pero cuando no la tenía era complicado porque muchas veces se iba la luz cuando estaba haciendo un corte, entonces los clientes se quedaban a medias y tenían que esperar hasta que llegara la luz. Había casos en los que el corte tenía salvación y lo terminaba con tijera. Cuando se va la luz en la noche, alguien tiene que encender la linterna de su celular para iluminarme.

¿Desde cuándo tienes tu propio negocio?

Desde hace siete años inicié con mi propio local, pero primero pasé por muchas barberías, todas en Arraiján. Como sabía cortar cabello, lo veía normal y trabajaba para otros, hasta que decidí independizarme. Hoy en día tengo dos locales.

¿A qué te dedicabas cuando no podías abrir tu negocio por la cuarentena?

Yo hacía cortes a domicilio cuando se podía salir o las personas iban a mi casa en su hora de salida.

¿Cómo ha sido la pandemia para ti?

Económicamente perdí mucho cuando estábamos en cuarentena total, y creo que hasta ahora no me he recuperado bien de eso, porque antes de que llegara el COVID-19 yo estaba en mi mejor momento, y después de eso nada ha sido igual; ahora que podemos abrir, gracias a Dios se consigue algo para comer, pero es más difícil, más lento, menos gente, hay menos dinero. Antes de pandemia, en un sábado uno se podía hacer hasta 100 dólares.

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¿Qué medidas de prevención al contagio de COVID-19 sigues en tu local?

Las medidas de prevención que he tomado en la barbería es el lavado de manos cuando llegan al local (cuando hay agua o se reemplaza con un poco de alcohol en las manos), toma de temperatura y el uso de la mascarilla.

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