Hombres claves para compra de puertos de Balboa y Cristóbal
Las negociaciones para que la compañía estadounidense BlackRock adquirió en $22,800 millones 43 puertos propiedad de CK Hutchison del multimillonario Li Ka-shing, incluidas las concesiones por 25 años de las terminales de Balboa y Cristóbal, se venían desarrollando hace semanas.
Trascendió que otras compañías como Blackstone y KKR, estuvieron interesados, pero finalmente Larry Fink, el multimillonario director ejecutivo de BlackRock, fue figura clave.
La transacción subraya el poder que las palabras de Donald Trump sobre la influencia china en el Canal de Panamá vías los puertos de Balboa y Cristóbal, han ejercido sobre el comercio global y la velocidad con la que los ejecutivos más poderosos de las empresas están respondiendo a sus deseos, señala Financial Review.
Según dos personas con conocimiento del asunto, eso impulsó a los altos ejecutivos de CK Hutchison a tomar medidas. Se había hecho evidente que era probable que la exposición se convirtiera en un problema cada vez mayor. Un aspecto crucial fue que decidieron que no sería prudente vender simplemente los puertos panameños, políticamente sensibles.
En cambio, la empresa —cuyo precio de las acciones había caído un 40 por ciento en los cinco años previos al anuncio del acuerdo— vio una oportunidad de sacar provecho de la situación.
Con la venta, Hutchison se ha alejado de la mira de Trump y ha alcanzado un acuerdo que elevó el precio de sus acciones en más de un 20%.
Las conversaciones para sellar la adquisición fueron rápidas, duraron apenas unas semanas y se negociaron en gran parte mediante videoconferencias y llamadas telefónicas. Fueron impulsadas por algunos de los nombres más importantes del mundo financiero en Hong Kong y Nueva York.
Goldman Sachs ayudó a supervisar un proceso de venta rápido y en gran medida informal que consiguió manifestaciones de interés de varios de los mayores inversores en infraestructura del mundo.
Michael Corbat, que ha mantenido un perfil bajo desde que dejó el cargo de director ejecutivo de Citigroup en 2021, fue un corredor clave que asesoró a CK Hutchison desde su base en Jackson Hole, Wyoming.
A BlackRock se unieron en su oferta Global Infrastructure Partners, la compañía de inversión en infraestructura privada que compró el año pasado; y Terminal Investment Limited, un operador portuario respaldado por GIP y la línea naviera de contenedores más grande del mundo, Mediterranean Shipping Company.
Diego Aponte, descendiente de la acaudalada familia Aponte, responsable de MSC, también desempeñó un papel crucial, según dos personas con conocimiento de las conversaciones. El gigante naviero ya tenía una estrecha relación con el negocio portuario de CK Hutchison, uno de sus principales clientes. Esa relación de trabajo reforzó la oferta del consorcio BlackRock.
Diego Aponte se había reunido en enero, en Zúrich, Suiza con el mandatario panameño José Raúl Mulino, con el objetivo de abrir nuevas oportunidades de inversión y diversificar los socios estratégicos de los puertos panameños.
MSC, una de las principales empresas globales en transporte marítimo y logística, tiene presencia en Panamá, operando más de 30 servicios semanales de transporte de carga que conectan el país con más de 200 rutas globales a través de todas sus terminales.
Las negociaciones sobre Hutchison llegaron hasta los altos mandos de cada grupo, incluidos Fink de BlackRock, el director ejecutivo de GIP, Adebayo Ogunlesi, y el propio Li Ka-shing, así como su hijo Víctor.
El acuerdo se estaba planeando en el territorio natal de CK Hutchison, Hong Kong, pocos días después de que Trump asumiera el cargo después de que dijera en su discurso inaugural que "China está operando el Canal de Panamá... y lo estamos recuperando".
En mayo de 2022, asumió la construcción de la terminal Panama Canal Container Port, en isla Margarita, Colón por $1,400 millones, luego que se le canceló el contrato a la empresa filial de China Landbridge Group y Shanghai Gorgeous Group.
