Más de 130 estudiantes recibieron mochilas, alimentos y útiles escolares en Donoso
El inicio de un nuevo año escolar suele traer expectativas para miles de estudiantes y sus familias. En comunidades de Colón y Coclé, ese comienzo también está acompañado por una iniciativa que busca marcar una diferencia concreta en el día a día de los niños: el programa Escuela Feliz, impulsado por Cobre Panamá.
En su etapa 2026, el programa mantiene un objetivo claro: garantizar que estudiantes de estas comunidades reciban una comida caliente diaria durante el año escolar, al tiempo que se fortalecen las condiciones de aprendizaje mediante mejoras en infraestructura educativa y la entrega de insumos escolares.
El lanzamiento de esta nueva etapa tuvo lugar en el C.E.B.G. Celestino Villarreal, en El Guásimo, distrito de Donoso, donde más de 130 estudiantes recibieron mochilas, alimentos y útiles escolares, marcando el inicio de un nuevo ciclo de apoyo para las familias de la comunidad.
La actividad contó con la participación de autoridades locales, entre ellas Rosa Martínez, directora regional del Ministerio de Educación en Colón, y Sara Mariota, representante de El Guásimo, además de padres de familia que acompañaron a la comunidad educativa durante el evento.
“Para nosotros es muy gratificante haber sido invitados al lanzamiento de este proyecto que impulsa Cobre Panamá. Agradecemos ese compromiso y solidaridad que siempre han demostrado con quienes más lo necesitan. Este tipo de iniciativas contribuye al crecimiento y bienestar de nuestros niños”, expresó Martínez.
Los resultados del programa durante el año pasado reflejan el alcance de esta iniciativa. En 2025, Escuela Feliz llegó a 44 centros educativos y benefició a más de 3,700 estudiantes, quienes recibieron una comida caliente diaria durante el año escolar.
En total, se sirvieron más de 370,000 platos de comida, gracias a la distribución de 148,000 libras de alimentos, lo que contribuyó a fortalecer la seguridad alimentaria de los estudiantes y a aliviar la carga económica de muchas familias.
“Cuando un niño llega a la escuela con un plato de comida caliente y un lugar digno para aprender, no solo estamos apoyando su educación, también estamos apoyando a su familia. Ese es el verdadero propósito de Escuela Feliz”, señaló Maru Gálvez, gerente de Relaciones Públicas de Cobre Panamá.
El programa también ha dejado huella en los propios centros educativos. A través de la entrega de aires acondicionados, freezers y materiales de construcción, se han mejorado espacios escolares para que los estudiantes cuenten con ambientes más adecuados para aprender.
Además, la iniciativa involucra directamente a las comunidades, ya que madres de familia participan en la preparación de los alimentos, fortaleciendo el vínculo entre escuela, familia y comunidad.
En esta nueva etapa, Escuela Feliz busca ampliar su alcance y llegar a más centros educativos, beneficiando a un mayor número de estudiantes y familias. Con ello, Cobre Panamá reafirma su apuesta por transformar los recursos que genera su actividad en oportunidades concretas para las comunidades, impulsando la educación, el bienestar y el desarrollo sostenible en Colón y Coclé.