Piden frenar venta de productos ultraprocesados en las escuelas
Diversas agrupaciones de la sociedad civil y el Movimiento de Alimentación Saludable de Panamá hacen un llamado urgente a combatir el consumo de alimentos ultraprocesados, responsables de una crisis de salud pública que le cuesta al país más de $1,000 millones anuales en gastos médicos.
Según el Censo de Salud de 2019, 3 de cada 4 adultos (75%) y 2 de cada 5 niños y jóvenes (40%) padecen sobrepeso u obesidad.
Destacan que más de la mitad de las calorías consumidas por la población provienen de productos ultraprocesados cargados de aditivos sintéticos, exceso de sodio y grasas saturadas.
Dicha acción, aumentando casos de enfermedades como diabetes tipo 2, hipertensión, hígado graso y diversos tipos de cáncer.
“La obesidad es una enfermedad que gran parte se produce por productos ultraprocesados (llenos de químicos). “4 de cada 5 personas tienen problemas de obesidad y sobrepeso; y el 80% de las muertes en Panamá son productos de las malas dietas”, dijo Rafael Carles, miembro del movimiento.
“Si seguimos este ritmo, la obesidad podría convertirse en una epidemia”, dijo Carles.
Por lo que la agrupación exhorta a los padres de familia a retomar el control de la nutrición de los niños mediante loncheras saludables.
“Observamos con preocupación la insistencia de distribuidores en vender productos prohibidos en kioscos y comedores escolares, ignorando la Ley 75 de 2017 y el Decreto 049 de 2018”, señaló la agrupación en conferencia de prensa.
Además, exigen al Ministerio de Educación (Meduca). Ministerio de Salud (Minsa) y la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) a vigilar y sancionar a los agentes económicos que incumplen la norma.
“No descartamos presentar denuncias formales contra distribuidores, directores de escuelas y administradores de kioscos que, a sabiendas del daño a la salud de nuestros niños, prefieren hacerse de la vista gorda”, añade el colectivo.
Por otro lado, la agrupación rechaza la propuesta de algunos comerciantes de sustituir el etiquetado frontal de advertencia por códigos QR.
El Movimiento reafirmó que su lucha es por un etiquetado claro de exceso de azúcar, sal y grasas, la regulación de publicidad de comida chatarra dirigida a niños y el aumento de impuestos a bebidas azucaradas y productos ultraprocesados.