Nacional - 02/1/26 - 09:07 AM

Que nada distraiga el caso Planells, Panamá necesita saber la verdad

El silencio de Planells revela que la ingeniera no tiene ni el más mínimo atisbo de remordimiento y pareciera no estar arrepentida de poner en jaque la democracia.

 

Por: Redacción/ Crítica -


Durante las últimas horas surgió el escándalo protagonizado por la alcaldesa de Arraiján, Stefany Peñalba y su nada inteligente decisión de derribar el monumento de la comunidad china y el mirador del Puente de las Américas con todas las consecuencias políticas, judiciales y hasta diplomáticas que esto acarrea.

No obstante, aunque se trata de un hecho bochornoso perpetrado en complicidad de la noche, el mismo no debe servir como elemento distractor de un acto mucho más vergonzoso: el silencio de Annette Planells, exdirectora y exmiembro de la junta directiva del diario La Prensa, Movin y Foco.

El silencio de Planells revela que la ingeniera no tiene ni el más mínimo atisbo de remordimiento y pareciera no estar arrepentida de, junto a otro que, igual que ella que guardan silencio, de intentar poner en jaque la democracia de Panamá como algunos expertos consideran luego de las revelaciones de Karisma Karamañites.

Planells guarda un sepulcral silencio sobre las revelaciones de Karamañites, así demuestra todo el respeto que tiene y siente por la Institucionalidad, por el Estado, así demuestra lo que piensa ella y su garulilla sobre los panameños.

Lo que se dijo es grave. Planells, según Karamañites, supo un día antes, que todo Panamá, el fallo que inhabilitó a Ricardo Martinelli en su carrera a la presidencia y su nombre aparece en una supuesta trama para evitar, vía constitucionalidad, la candidatura del hoy presidente José Raúl Mulino.

Lo único que logró sacar de su matrix a Planells fueron las acusaciones del embajador de Estados Unidos y aquello de retirar la distinción de campeona anticorrupción otorgada por el presidente de Estados Unidos, el demócrata, Joe Biden.

Se le debe pedir al procurador Luis Gómez que tenga igual celeridad en el caso Planells, que como lo tuvo con Peñalba.
No se puede consentir que alguien, porque siente que puede, intente poner la democracia y lo que queda del sistema electoral de Panamá de rodillas mientras el Ministerio Público mira para otro lado.

Planells siendo panelista en Medcom exigió en televisión nacional investigaciones rigurosas, que se aclarasen supuestos hechos delictivos, exigió el mayor de los castigos a los supuestos responsables del atraco a las arcas del Estado, pero cuando la saliva te cae encima entiendes que eres esclavo de tus palabras y dueño de tu silencio, pero sobre todo, que lo que pediste para otros se debe aplicar para ti en igual medida y proporción, o quizá más.

Panamá exige respuestas Sra. Planells defienda su honra, es hora que demuestre un gramo de respeto por este país y a los que alguna vez creyeron en su liderazgo, en su honradez, en su verticalidad y la consideraron un último bastión de lucha contra los corruptos. No hacerlo es más que una traición y no hay peor traición que traicionarse a sí mismo.

Pero si Planells continúa con este aberrante silencio, el procurador Luis Gómez debería de buscar la verdad, ¿hubo o no un intento de golpe? ¿Se atentó o no contra la democracia? Los panameños de bien merecen saber la verdad.
 

No se puede pretender que en este siglo se barra y se esconda la suciedad bajo la alfombra. 

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No hay que olvidar que la democracia de este país se construyó en la calle sobre los charcos de sangre de muchos panameños que ofrendaron sus vidas armados únicamente con su valor y así se enfrentaron a los Codepadi, a los Batallones de la Dignidad, a los Doberman y Pitufos de la Guardia Nacional de la época para tener el derecho a disentir.

Panamá merece saber la verdad sobre estas revelaciones.