Nacional - 04/2/26 - 12:00 AM

“Ridículo y absurdo”: defensa arremete por testigo ‘perdido’

Por: Vivian Jiménez vjimenez@epasa.com -

Las inconsistencias que han surgido en la ubicación del testigo protegido del caso Odebrecht demuestran que la fiscalía no se está tomando el juicio con la seriedad que el tema requiere, pues su principal sustento está obstaculizando el trabajo de la defensa y, por ende, el cumplimiento del debido proceso contra todos los involucrados.

El abogado Alfredo Vallarino no puede creer que la fiscalía no tenga el número de teléfono, correo electrónico o dirección de uno de sus testigos, cuando se supone que su comparecencia estaba confirmada desde hace meses, y sin más se presente ante la jueza Baloísa Marquínez, aduciendo que no pudo localizarlo.

“Es ridículo y absurdo llegar a la audiencia más importante del país para decirle a la jueza que no se localizó al testigo”, afirmó.

Al jurista le parece “demasiada casualidad” que la mayoría de los testigos de la parte acusadora no hayan asistido a la audiencia y que su única justificación sea que no pudo ubicarlos; y que además a una persona a la que no se le conoce el rostro le permitan hacer una acusación.

Recordó que esta no es una situación fortuita; ya había ocurrido en el caso New Business, por tanto, el MP ya debería estar preparado para no afectar el desarrollo de la audiencia y garantías de los supuestos involucrados.

Vallarino mencionó que “lo peligroso” de este tipo de actuaciones está en que a la jueza se le ocurra valorar la declaración de un testigo que no ha sido sometido al contradictorio, oportunidad que tienen para saber si lo dicho es verídico o falso y a la que tienen derecho todas las partes.

“Si el juez no estaba frente al testigo cuando habló, si la defensa no lo puede interrogar, obviamente no puede ser tomado en cuenta”, aseguró.

La defensa del expresidente Ricardo Martinelli espera que la jueza determine inválidas estas declaraciones, toda vez que no han podido ejercer su rol como deberían, y establece las normativas para que haya un juicio justo, transparente y equitativo para todos los implicados.

Opinión que respalda Ángel Álvarez al señalar que los testigos protegidos son parte de una justicia secreta, a espaldas y poco transparente que no debería incrustarse en el sistema de justicia panameño.

Agregó que quienes ocultan su rostro son “quizás más delictivos que los que mencionan y dan amplio espacio a la corrupción que dicen perseguir”.