Se reactivan puestos de salud olvidados
La meta es que la salud vuelva a estar donde debe estar: en el barrio y en el pueblo.
El Ministerio de Salud (Minsa) empezó a mover ficha para reabrir puestos de salud que llevaban años cerrados, sobre todo en comunidades donde la atención médica siempre llega tarde o no llega. La idea es clara: volver a poner en pie lo básico, aliviar hospitales saturados y acercar la salud a la gente que vive lejos del centro y del poder.
El plan arranca con 13 puestos de salud que serán reactivados en un plazo de seis meses, ubicados en Colón, Bocas del Toro, Darién y Panamá Este. No fue al azar. Son las zonas donde más centros quedaron fuera de servicio por edificios deteriorados, falta de equipos y escasez de personal, según explicó el Minsa.
Alex González, asesor del Despacho Superior del Ministerio, dijo que esta hoja de ruta busca saldar una deuda histórica con comunidades que han tenido que caminar horas, cruzar ríos o gastar lo que no tienen para recibir atención médica. La meta es que la salud vuelva a estar donde debe estar: en el barrio y en el pueblo.
Pero no se trata solo de abrir la puerta y poner un médico. Estos puestos funcionarán como centros comunitarios, enfocados en prevención y atención primaria. Habrá jornadas de vacunación, control de enfermedades como malaria y arbovirosis, charlas de educación en salud y atención de patologías básicas, para que los casos no terminen explotando en los hospitales.
“Hasta el 80 % de los problemas de salud se pueden resolver en atención primaria”, recordó González, dejando claro que muchos hospitales están llenos por cosas que pudieron atenderse antes, si el puesto del área hubiera estado abierto.
Hoy en Panamá hay cerca de 100 instalaciones de salud cerradas. El compromiso oficial es reactivarlas de forma progresiva, pero con una condición clave: que cada puesto tenga personal, insumos y funcionamiento real, para que no vuelvan a quedar como edificios fantasmas.
Cuando termine esta primera fase en las cuatro regiones priorizadas, el Minsa seguirá avanzando hacia otras zonas del país. El objetivo final es uno solo: que ninguna comunidad tenga que rogar por atención médica.