Transportistas panameños en Nicaragua piden al gobierno que no los olviden

"Dios nos ilumine para salir de aquí”, expresó el transportista de carga.
Transportistas panameños en Nicaragua piden al gobierno que no los olviden

Por: Mayra Madrid /Web -

Panamá- Al menos unos 20 transportistas panameños que aún permanecen  varados en Nicaragua ante la situación que enfrenta el país, enviaron un video que ha circulado en redes sociales donde piden que el gobierno del presidente Juan Carlos Varela no los olvide y hagan algo por sacarlos del lugar, ya que la situación cada vez es más preocupante.

Irving Salgado, transportista chiricano en Nicaragua, envió un mensaje al gobierno del presidente Varela y al resto de sus compañeros de carga para que preste atención a la situación que viven al menos unos 20 transportistas que aún permanecen en ese país a expensas de personas mal intencionadas, desde hace unos 35 días.

Publicidad

LEE TAMBIEN: Madre de Catherine decepcionada con sentencia impuesta al asesino de su hija

“En estos momentos nos encontramos en Jinotepe, salí de Panamá hace casi dos meses no he visto a mi familia, no tenemos respuesta, estamos tratando de sobrevivir, compartimos los alimentos que cocinamos en los camiones con otros compañeros, tortilla agua café.  Señor presidente tome nota queremos que nos saquen de aquí, olviden al señor Martinelli y el mundial y por favor ayúdenos, tóquese el corazón. Dios nos ilumine para salir de aquí”, expresó el transportista de carga en un vídeo que grabado desde un celular.

Por su parte René Paredes, de la Cámara de Transporte de Carga de Panamá, aseguró que  la situación sigue siendo preocupante y estos conductores como expresan en su video tiene  más de 35 días de estar en ese país, sin ver ningún tipo de luz.

Las autoridades panameñas han solicitado la suspensión de envió de mercancía y otros bienes vía terrestre para evitar que aumente el número de transportistas atrapados en ese país por la situación que se vive.

La situación que vive Nicaragua inicio el pasado 18 de abril, cuando el gobierno de Daniel Ortega reformó el reglamento de la ley de seguridad social para aumentar la aportación monetaria empleados y empleadas, donde la represión a manifestantes en contra de la decisión dejó más de 300  muertos.