Sucesos - 01/3/26 - 12:40 PM

Estadísticas alarmantes: Cada 2 horas se reporta un incendio de masa vegetal

De este total de casos, 594 se han producido en restos de tallos y hojas secas (rastrojos) que quedan sobre el terreno, y 156 en áreas con plantas herbáceas.

 

Por: Redacción Web -

Panamá- Cada dos horas, en algún punto del territorio panameño, se produce un nuevo incendio de masa vegetal, según revelan las estadísticas del Benemérito Cuerpo de Bomberos, las cuales resaltan que, en tan solo los 59 primeros días de este año, han atendido más de 750 emergencias de este tipo.

De este total, 594 se han producido en restos de tallos y hojas secas (rastrojos) que quedan sobre el terreno, y 156 en áreas con plantas herbáceas, ocasionalmente leñosas, conocidas como gramíneas, las cuales se convierten en el combustible perfecto para un incendio durante la estación seca y el calor abrasador.

Estas cifras reflejan la magnitud del problema: "Estamos hablando de una emergencia cada dos horas, lo que implica un despliegue permanente de nuestras unidades especializadas en todo el país", explicó el mayor Andrés Espinosa, jefe nacional del Departamento de Emergencia y Comunicación de la Dirección Nacional de Operaciones de Extinción, Búsqueda y Rescate.

Por su parte, el mayor Jorge Carreño, de la Dirección Nacional de Calamidades Conexas, detalló la naturaleza del material que alimenta las llamas: "El combustible es todo material capaz de arder: vegetación seca, hojas, ramas, pasto y residuos agrícolas. El rastrojo y las gramíneas, al secarse, se convierten en un peligro latente que facilita la rápida propagación del fuego".

Los especialistas explican que los incendios no solo devoran la masa vegetal, también ponen a prueba la resistencia de los bomberos forestales. Muchos ocurren en cerros y laderas de difícil acceso, donde el desplazamiento de personal y equipos exige un esfuerzo físico extremo y estrategias especializadas. La combinación de altas temperaturas, vegetación seca y terrenos extensos aumenta el riesgo de que las llamas alcancen áreas residenciales, transformándose en incendios estructurales.

Aunque la naturaleza aporta las condiciones, la mano del hombre es protagonista en la tragedia. Una parte significativa de los incendios son de origen antrópico, es decir, quemas no controladas, descuidos y prácticas agrícolas inadecuadas. El fuego, muchas veces, no surge solo; alguien lo provoca, resaltan.

El Cuerpo de Bomberos dio a conocer que ha reforzado su estrategia con entrenamientos, simulacros y equipamiento especializado. En enero se realizó un simulacro en la Feria de Tanara, Chepo, y en febrero otro en Tierras Altas, Chiriquí, con participación interinstitucional. Las unidades cuentan con mochilas forestales, batefuegos, pulaskis (herramienta que combina un hacha y una azada en una sola cabeza), machetes, sopladores, motosierras y sistemas de comunicación para enfrentar la emergencia.

La institución insiste en que la población debe actuar con responsabilidad. "La mayoría de estos incendios pueden prevenirse", recalcan los bomberos, quienes reafirman su compromiso de salvar vidas, proteger bienes y preservar el ambiente.