El subcomisionado Javier Batista asumió la jefatura de la onceava zona policial de San Miguelito con el reto de frenar la ola de homicidios vinculados a pandillas y grupos delictivos, anunciando más patrullajes, retenes y trabajo comunitario junto a la Policía Nacional.
La decisión fue elevada al presidente José Raúl Mulino, mientras crecía la presión pública por las denuncias en el Centro de Atención Integral de Tocumen.
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