1 de julio
Escribo estas líneas el viernes 30 de junio. Me anticipo a la fecha acostumbrada porque deseo referirme por anticipado a lo que sucederá el día de mañana en la Asamblea Nacional con ocasión del inicio del cuarto periodo.
El sistema político vigente da al presidente de la República un poder, no definido en ninguna parte, de intervención personal en todos los asuntos políticos y de gobierno en los que desee meterse. Guste o no es la realidad, y hasta que el sistema no cambie, allí estará el poder y la tentación en mancuerna. Lo demás es poesía que vemos y leemos de parte de " ilustrados" que profesan el dicho de "haz como yo digo, no como yo hago". Grandes hipócritas televisivos y domingueros.
Varela inicia su cuarto año con una real y evidente debilidad política. Tiene poder, sí, pero lo que hace dista mucho de ser gobernar. No se puede dar el lujo de perder el control de la Asamblea. Para ello está entonces el poder al que me refería arriba el cual, por demás, lo sabe y le gusta usarlo arropado con un manto ya transparente de hipocresía política. A su mandar quedan entonces los utilizables.
El PRD enfrenta mañana un problema. Ante los ojos de todos tiene que abandonar el poder. Son cogobierno luego del pacto de hace tres años. Muchos han sido beneficiarios directos de muchas cosas y otros saben que permanecer bajo el subterfugio que sea pegado al Gobierno es suicida. A otros no les ha tocado nada o muy poco y con sentido político apoyarían una ruptura. Pero con bajarles unos cuantos no se cuadran los votos. Además, ser ahora oposición implicaría dejar todos los puestos y contratos que mantienen en el gobierno y la asamblea. ¿Lo harán?
CD en la Asamblea tiene dos bancadas. Una varelista desde hace rato y otra leal a la línea política de la dirigencia, hoy con Ricardo Martinelli detenido con fines de extradición en EE.UU. Ese solo factor debiera producir unidad y votar en plancha los 25 diputados como diputados de oposición. Eso no pasará. La bancada leal compuesta hoy viernes de 9 diputados ha elegido a la joven y hábil diputada santeña Mariela Vega para ser la candidata de las filas leales. Dura misión ser mártir, pero, como le dije, pasa hoy para ganar después, cosa que no pasará mañana con todo aquel que se mantenga o se plegue al varelismo. Le reconozco valentía y gran sentido de oportunidad política.
Varela tendrá los votos necesarios. Unos saltarán al final para reafirmar su quebradiza postura y otros ya la definieron por adelantado. Sin que esto signifique mayores peleas, reafirma que en política nunca se sabe con quién se baila la última pieza, al decir del ilustre Diógenes de la Rosa, pero en cuanto a CD se refiere esa última pieza que abre el telón al cuarto año de Varela exigía ser más dignos y solidarios con quien los hizo y los apoyó. Triste, pero es así.
Será un año muy complejo. Odebrecht se asoma. Esa realidad hizo que Varela ejerciera el poder para sentirse dueño de un escenario que no controla y que ya no engaña. En el partido avanzaremos hacia el 2019 pasando por elecciones internas y la definición de la primaria presidencial el otro año. El varelismo triunfalista de mañana apoyará al que considere afín, obviamente no soy yo. Pero el beneficiario de ese apoyo quedará manchado de varelismo ya sin tapujos de ninguna índole, por lo que será la membresía la que decidirá si quiere varelismo en el 2019 o si opta por ganar para gobernar con firmeza, lealtad y sentido de país bajo la bandera de CD.
CD seguirá en oposición y liderándola, soportando, cual aporte al triunfo cercano, la persecución interminable de quien ha hecho de la misma su único "mérito" de gestión gubernamental. No dudo que tratarán de tomarse el partido repitiendo la película de lo que hicieron en el PRD con PMG el 30 de octubre pasado. De ser así, se enfrentarán con quienes daremos esa pelea . No lo duden. Eso sí, prohibido olvidar.
Mi reconocimiento a la bancada leal. No cambiaron camino por vereda. Eso tendrá su recompensa.
Mientras, el reloj sigue su marcha y cada día que pasa es uno menos de todos ellos allá.