Abusos
No soy “chinguero”, pero a veces pienso que “la suerte es loca y a cualquiera le toca” y compro billetes de lotería. Más de una vez me he molestado porque billeteros de ambos sexos creen que soy fácil de engañar. Imagino que esto ocurrirá con otras personas. Soy sensible porque pienso que ese abuso se debe a ser de la Tercera Edad. Pido diez billetes iguales y dan cinco con diferente cifra en los dos primeros números. Tuve fuerte discusión en un banco porque no aceptaba que el saldo de mi tarjeta era de ciento cincuenta dólares. Llevo control de mis gastos y por eso descubro “errores” en mi contra en varios lugares. En eso del banco resultó que “la computadora no había anotado mis pagos a la tarjeta”, algo que se supone es al instante. (Solo debía 25 dólares).
Por años me convertí en un “cazador de errores” en las cuentas de varios supermercados. Aunque no lo crean, a veces querían cobrarme artículos varias veces. La excusa era que “¡ay! ¡marqué dos veces el artículo!” Molesto, decía: ¿”por qué no lo borró”?. Algunos “vueltos” pueden ser incompletos y por eso cuento real a real. Como aclaración, indico que “los viejos somos desconfiados”. Otra razón es más científica: “es que el médico me dijo que sumara y restara como ejercicio para no perder la memoria”. He recibido muchas muecas de disgusto. No entiendo a algunos taxistas. Por una carrera con la misma distancia y personas, a veces me cobran hasta dos dólares más. Ni protesto, no vaya a ser que me saquen un cuchillo…
Antes en las estaciones de gasolina tenía que ver el marcador. A veces me daban unos centavos menos de lo pedido. Si lo hacían varias veces al día se quedaban con buen dinero. Hago lo mismo con el peso de artículos. Ahora con eso de los kilos estoy seguro de que abusan, ya que no entiendo bien el sistema. Pido por libras y confío que sean honestos… Tenga cuidado con algunos vendedores de frutas en los semáforos. Le prometen que están maduras y hay que botarlas porque se cosecharon antes de tiempo. Varias veces he dicho la frase “¡soy viejo pero no pen…sador!”. Sería bueno que se investigara si esos “errores” le pasan a la gente joven. Hace años tuve una experiencia traumatizante: un médico me dijo que “le daba pastillas de vitaminas a ciertos ancianos como si fueran medicina, porque ellos gustaban de ir a los doctores para sentirse sanos”… (Dice el Cholito Mesero que no pasa una semana sin que se critique al Gobierno por algo que piensan está mal).