Cortina de humo
La conferencia de prensa ofrecida por la procuradora general de la Nación, Kenia Porcell, para explicar la investigación que adelanta contra grupo Epasa, más que aclarar los hechos, lo que deja es una serie de dudas en la opinión pública nacional, que ve en esta investigación una clara intención de acallar a medios críticos de la actual administración.
Porcell no aclaró cómo llegaron a manos de los supuestos denunciantes datos, documentos e información, a la que sólo puede accederse por parte de la Unidad de Análisis Financiero (UAF) o del Consejo de Seguridad.
Dejó entrever que existen dos supuestas denuncias, una presentada por la Asamblea de Diputados, en la que no detalla quien fue la persona de ese órgano del Estado, que presentó la denuncia y qué elementos probatorio acompañan la misma. Y la otra presentada supuestamente “a título personal”, por el abogado Jaime Abad, en la que coincidentalmente, tiene los mismos elementos que la denuncia de la Asamblea.
Lo cierto es que el soporte probatorio de las denuncias, solo pudo ser obtenido a lo interno de los órganos de seguridad del estado, nunca por un particular ni por la Asamblea que no tiene competencia para ello.
Lo anterior demuestra es que hay una trama urdida por Varela y “Picuiro” López, jefe del Consejo de Seguridad, para desprestigiar, inmovilizar y finalmente destruir a los periódicos Crítica (el de mayor circulación en el país), Día a Día y Panamá América, por sus duras críticas al actual gobierno.
Que sepa Varela, Porcell, “Picuiro” y otros enemigos de la libertad de prensa y expresión, que no nos callarán ya que seguiremos denunciando las tropelías del régimen.