¿Esto es justicia?
No sé qué puede ser más escandaloso, saber cómo fueron secuestrados y asesinados los cinco jóvenes de La Chorrera, o la forma como la justicia los ha tratado en los últimos seis años.
A lo largo de toda mi carrera periodística no he visto tanta falta de compromiso moral, legal y judicial de todas los agentes que intervienen en un caso de esta naturaleza, que encierra el peor de los horrores de la basura humana que pueda existir en un grupo criminal para secuestrar y matar a varias personas, en este caso chicos de entre 18 y 27 años.
Es cuestionable que las diligencias de notificación a todas las partes para esta fecha, aún no estén hechas. Quizás quien lea mis palabras se pregunte ¿por qué esto es importante? Lo explico. Notificar a tiempo garantiza que la audiencia no se postergue, permite que se coordine con el sistema penitenciario que requiere buscar a todos los detenidos en los diversos centros de reclusión y hacer efectivo el traslado, porque si falta algún imputado, se suspende la audiencia; si falta el abogado, también se suspende. El tribunal debe preocuparse porque todo esté bien coordinado y a tiempo. Son 11 imputados y no tienen ni la mitad de las partes notificadas. ¿Qué están esperando? ¿Cómo es posible que la audiencia se fija desde el 25 de enero del 2017 y todavía faltan notificaciones? ¿A menos de un mes? (Audiencia programada para el próximo 2 de mayo).
Hay deuda de justicia. Hay deuda con los familiares que sobreviven a la muerte de sus hijos arrebatados de forma cruel. Hay deuda por la impunidad con que operaron en donde una investigación efectiva y oportuna en el 2010 (caso Jessenia) hubiese evitado más tragedia.
Indigna tanta falta de interés. En el ámbito judicial se supone que la ley es garantista de los derechos y hay una audiencia de pruebas que todas las partes pueden solicitar. La negación de algún recurso se puede convertir en apelación y esto suspendería la audiencia. ¿Hasta cuándo? El reloj corre en contra de las víctimas y todo a favor de los investigados. ¿Se saldrán con la suya?
El mal manejo en la custodia y preservación de evidencias (esposas) son un claro ejemplo de cómo se ha manejado el caso. Qué pueden responder los responsables sobre este punto. Exijo respuesta como periodista, como madre, como ciudadana. Lo digo con responsabilidad. Espero que el día del juicio, si es que ese día llega, las muestren. También el cuadernillo de la recusación contra la fiscal que las manejó.
Nadie se acuerda ni piensa en las víctimas, parece que la justicia solo funciona para los acusados y no para los que perdieron la vida. Cuando se descubrieron los hechos en el 2011 se dio un rechazo masivo y la repulsión de toda una sociedad se hizo sentir, no faltó la indignación cuando trasciende el horror que padecieron Sammy, Joel, Gina, Yessenia y Ken en la casa de El Trapichito. Pero pasaron los años y ese estupor para pedir justicia menguó. La exigencia de JUSTICIA solo yace en familiares.
Sammy Zeng era un soñador, estudiaba y trabajaba en los negocios con su papá. Su mejor amigo de toda la vida Joel Liu estudiaba también para administración de empresas, al igual que Sammy ayudaba en el negocio familiar. Georgina Lee estudiaba ingeniería, brillante, carismática, cantaba en la iglesia y era la novia de Sammy. Jessenia Loo estudiaba en la Tecnológica, soñaba con trabajar en el Canal de Panamá y Ken Wu era un joven comerciante, esperaba en breve ser padre. La ausencia de ellos es insuperable en cada familia, que tienen que vivir el día a día sin tenerlos. Cuartos vacíos, fotos suspendidas en el tiempo, velas, lágrimas, recuerdos congelados sin futuro, sin mañana. Así es la vida de los que siguen sin sus seres queridos porque gente mala y codiciosa les arrebató la vida. Usaron el secuestro para obtener dinero para comprar zapatillas, celulares, joyas, viajar. Y este clan del mal tenía una lista de los próximos secuestros, que incluía a los hijos del dueño del minisúper más cercano que eran niños. Está prohibido olvidar.
A lo largo de mis coberturas periodísticas acredité cómo sus muertes y el trato recibido por la justicia terminó destrozando una gran parte del alma de sus padres y hermanos.
Pido a la Justicia que sea responsable, que sea diligente, que cumpla con toda la ley, pero que sea efectiva y oportuna, no dejada y sin diligencia. Honre al menos la satisfacción a las familias que han luchado por casi 6 años. Seis años de frustración donde sin explicación pública el imputado Gilberto Ventura sale de una celda de máxima seguridad. Los hechos hablan por sí solos.
Desde este escrito advierto a la sociedad. Dejo la pregunta suelta ¿se llevará a cabo la audiencia en la fecha y sin contratiempos? Ojalá y así sea, y no me equivoque.