Hospitales
El sol se iba ocultando en las montañas. Aparecía una ligera neblina que bajaba “del cielo”. El ambiente era hermoso para cualquier ser humano… menos para los señores que aparecieron en el poblado cargando una hamaca. Luego de horas de caminar en la selva, llegaron al sencillo centro de salud. Descargaron a un indígena con una pierna hinchada de color negro. Había sido mordido por una víbora muy venenosa. Allí no encontraron el suero que pudo salvarle la vida, y murió. Este fue un caso más sucedido hace años en poblados remotos de San Félix, Chiriquí.
Hace poco un niño falleció porque no había suero contra picadas de alacrán… Cada vez que se habla de hospitales y actividades de salud para mejorar al pueblo más pobre, recuerdo al Dr. José Renán Esquivel, exministro de Salud. Lo traté como periodista y funcionario de Salud. En los años 70 del siglo pasado apareció el lema “Salud Igual para Todos” y “Salud Comunitaria”. Decía el Dr. Esquivel que la “salud no se encuentra solamente en los hospitales, que es el último lugar para curarse las personas”. Sostenía con estadísticas que la mayoría de los problemas de salud se podían atender en puestos de salud de lugares alejados de las ciudades. También insistía en que “las comunidades podían “producir salud”, algo que despertaba risitas en más de uno.
Por eso ese ministerio comenzó a impulsar los huertos comunitarios para mejorar la alimentación, base de la salud. Hizo “producir salud” consiguiendo que muchos poblados “cultivaran” tilapias, el “pez lodo” que luego fue exquisito manjar en EE.UU. Todos los fines de semana íbamos funcionarios “al monte” a realizar reuniones con la comunidad, sin viáticos. Antes habían estado técnicos haciendo exámenes para conocer desnutrición y otras enfermedades. Se formaron comités de salud en comunidades perdidas en el mapa, donde por primera vez votaban algunos, como me decían.
Se hicieron decenas de acueductos rurales porque el agua pura evitaba muchos males, como los parásitos. Estas actividades que ciertos consideraron exóticas lograron bajar la mortalidad infantil en Panamá de forma notable. Esto fue reconocido por la Organización Mundial de la Salud. Luego de dejar el Ministerio el doctor Esquivel, continuó su labor el doctor Abraham Saied, quien la impulsó. Hoy se construyen modernos hospitales. Ojalá no se descuiden los humildes puestos de salud. Minsa Capsis fueron otro aporte. He ido al de Volcán y lo he confirmado. (Dice el Cholito Mesero que no hay que olvidar lo bueno que hicieron otros gobiernos).