Inhumano
Muchos hemos deplorado la condena que ha sido aplicada a una de las autoridades de la comarca Ngäbe-Buglé.
Para llevar a cabo este castigo los indígenas han recurrido al cepo, un método de tortura que se remonta a los tiempos de la Inquisición.
Muchos desconocíamos esta práctica que algunos han defendido, pero su aplicación contrasta con los acuerdos y convenios internacionales sobre los derechos humanos.
No obstante, no debe olvidarse que en el siglo pasado hubo terribles dictaduras que torturaban y asesinaban de forma masiva a sus enemigos con artefactos terribles.
En este siglo, por ejemplo, el Estado Islámico comete crímenes atroces en nombre de la fe, sin que la tecnología moderna sea capaz de derrotarlo.
Estas situaciones ocurren en Estados fallidos en que la modernidad y el medioevo conviven ante la falta de instituciones jurídicas fuertes.
Panamá comenzará a ser cuestionado si en este caso hay tolerancia de las autoridades frente a este método impulsivo y aberrante, que desconoce el debido proceso y el derecho a la inocencia.
Las autonomías de los pueblos indígenas deben tener límites porque sus leyes ancestrales no pueden estar por encima de las que rigen al país.