Proyecto peligroso
Un proyecto de ley que aguarda se discutido en primer debate en la comisión de Comunicación y Transporte de la Asamblea de Diputados, es sin duda una espada de Damocles que pende peligrosamente sobre los medios de comunicación del país.
La iniciativa impulsada por un diputado, objeto de proceso disciplinario dentro de su propio partido, por sus conductas díscolas en el pasado reciente, revela la intención de “hacerle el mandado”, al gobierno de turno, que ha sido desbordado por las denuncias de corrupción oficial.
Bajo el pretexto, que los medios deben insertar en sus emisiones y publicaciones, de corte educativo, la iniciativa legislativa, es una abierta intromisión a la política editorial de las empresas televisivas, periodísticas y radiofónicas.
Es una realidad, que los medios de comunicación en general, son vehículos de formación de la opinión pública nacional y que recientes publicaciones, aun de medios alineados al oficialismo, no han podido ignorar graves denuncias de corrupción hechas contra personeros del actual régimen.
Una de las más notorias es sin duda, los señalamientos del abogado Ramón Fonseca Mora, quien denunció que el hoy presidente, Juan Carlos Varela, presuntamente recibió donaciones, durante su campaña electoral d, de la cuestionada empresa brasileña Odebrecht.
Solo un en régimen de amplia libertad de prensa y expresión es posible dar a la luz esta y otras denuncias, sin temer represalias institucionales, al margen de que se puedan concretar o no.
Es por ello que el proyecto impulsado por Salerno es a todas luces atentatorio a la libertad de prensa ya que implica que el Estado tendrá la posibilidad de dictar contenidos editoriales y eso es muy peligroso para la democracia.
Los gremios periodísticos del país han denunciado el carácter injerencista del proyecto, ojala que el proponente tenga la cordura de retirarlo y no quedar como enemigo de la libre expresión.