Relaciones con China comunista
El anuncio de la ruptura de relaciones diplomáticas con Taiwán y del inicio con la República Popular China, sin duda alguna, claros trasfondos de intereses económicos vinculados a la construcción de megaobras en la costa atlántica, donde tienen metidas sus manos los poderes fácticos que gobiernan el país.
Al margen de esta realidad, hay otra no menos censurable y más palpable, por un lado, la falta de tacto de la diplomacia panameña, al momento de enterar de la novedad a sus pares taiwaneses, lo que motivó una airada reacción de estos y por otro lado, la suerte de los panameños que cursan estudios en la isla.
La sorpresa fue grande para los compatriotas, que ahora no saben en qué situación quedarán luego de que Taiwán anunciara el retiro inmediato de sus asesores y la suspensión de su programa de cooperación técnica con Panamá.
Empero, los más perjudicados por la decisión son los estudiantes, ya que quedan a medio palo en sus carreras y prácticamente en el desamparo, sin que el gobierno de Juan Carlos Varela les brinde otra alternativa, que no sea regresar a Panamá o continuar sus estudios en China Continental, lo que no será muy alentador para ellos.
Ya se ha hecho costumbre de este gobierno poner la carreta delante de los bueyes, lo hicieron con el inconsulto Decreto 130 sobre actualización catastral, que no consultaron a nadie y luego tuvieron que recular y lo hacen ahora con los estudiantes en Taiwán, a quienes no les avisan ni preparan para la jugada diplomática y prácticamente los han dejado en el aire.
Falta ver la reacción del Gobierno de Estados Unidos, que mantiene una vieja guerra comercial con China Continental y de seguro no le agradaría mucho que su viejo aliado canalero ande de paños y manteles con los chinos comunistas.
No hay que olvidar que el anuncio de relaciones diplomáticas con China Continental se hace una semana antes de que Varela se reúna con su par norteamericano Donald Trump.