Traición
Algunos cínicos han dicho que en política no hay lealtades, solo con el fin de justificar conductas deleznables y que en vez de ser ejemplo de probidad, lo son de traición, oportunismo y lujuria política hacia el poder.
Tal ha sido la conducta de un grupo de diputados que contraviniendo la línea política del colectivo opositor Cambio Democrático (CD), dieron su voto y encabezaron la nómina oficialista en la Asamblea Nacional.
Llama la atención que esos diputados apoyan a quienes son los artífices de la persecución política a los dirigentes de CD, que han sufrido carcelazos e intimidaciones. Esos son los mismos diputados que han guardado silencio ante los atropellos de la actual administración contra sus copartidarios.
Estos diputados inclusos se les puede hasta calificar de cómplices en la arremetida de Juan Carlos Varela contra la libertad de prensa y de expresión encarnada en los diarios de la Editora Panamá América (Epasa), sometido a una feroz persecución por el Ministerio Público Varelista.
Empero, lo más desagradable es el ejemplo de política que le dan estos diputados a la juventud, que se está levantando y que ve como la puñalada matrera la traición, es la moneda de cambio de estos inescrupulosos devenidos en ‘Padres de la Patria’.
Si éstos son los ‘Padres de la Patria’ que Dios nos agarre confesados, porque tales diputados con su accionara enlodan y destruyen la política, la noble política, que es actuar para el logro del bienestar general.
Esos políticos deben ser condenados por la opinión pública, no eligiéndolos nuevamente, porque son un mal ejemplo para la juventud. El CD debe expulsarlos y si el trámite es engorroso, no debe postularlos, porque más que sumar restan.