Brasil
Brasil vive una “crisis moral aguda” como consecuencia de la corrupción, dijo Eduardo Días de Costa Villas Boas, comande del Ejército de ese país.
Agregó que “la crisis moral aguda expresada en innumerables casos de corrupción compromete nuestro futuro".
"La ineficiencia nos retarda el crecimiento. La ausencia de un mínimo de disciplina social, es indispensable para la convivencia civilizada”, señaló.
“Una irresponsable aversión al ejercicio de la autoridad, proporciona un terreno fértil para el comportamiento transgresor y la intolerancia disruptiva", apuntó.
Según Villas Boas, la actual crisis política ‘hiere gravemente el alma de nuestro pueblo' y amenaza la identidad nacional y el proyecto de país.
En 1964, los militares brasileños dieron un golpe de Estado contra los políticos y los comunistas que duró 21 años.
Fueron los pioneros en el cono sur en derrocar los gobiernos elegidos por el voto popular y en instalar sistemas totalitarios.
Los izquierdistas Lula da Silva y Dilma Rouseff durante el retorno democrático, alcanzaron la presidencia del país tras ser condenados y arrestados por los gendarmes.
Tras 53 años de repliegue, los uniformados se pronuncian sobre el acontecer nacional en momentos en que la clase política de todas las corrientes tienen un común denominador, la corrupción.
La asonada militar de aquella época fue respaldada por empresarios, sectores eclesiásticos y una multitudinaria marcha de ciudadanos cansados de los gobernantes.
¿Qué pasará cuando las protestas callejeras se dirijan hacia los militares exigiéndoles la defensa institucional de la nación?