Constituyente ‘a la carta’
El pasado lunes, los medios oficialistas de la 12 de Octubre lanzaron toda la carne al asador. Una serie de reportajes publican la realidad que todos los electores sabían: las tramoyas de los honorables diputados y el polémico uso de las ONG o fundaciones para sacar provecho del dolor humano. Si notan, el enfoque de la investigación periodística se concentra en las actividades de los legisladores del Partido Revolucionario Democrático (PRD) y Cambio Democrático (CD), en especial los investigados por el tema de las partidas circuitales.
Lo extraño del asunto de los reportajes es que no atacan a los diputados varelistas, menos a los famosos “taquilleros”, que estarían detrás de las maniobras para que algunos legisladores voten a favor de todo lo que mande el Ejecutivo. Por supuesto, los del “MOTTIN” y los periodistas pro Gobierno hicieron fiesta. No es un secreto que por medio de las fundaciones, ciertos bellacos sacan provecho y engrosan sus arcas privadas.
La opinión pública y los analistas políticos con buen olfato no tardaron en observar que con las revelaciones sobre la supuesta corrupción en el Órgano Legislativo se intenta generar un clima más negativo sobre el Parlamento criollo. Viendo también que la justicia se ha politizado y la Corte Suprema tampoco es bien vista, se cree que todo el “show” mediático montado por los diarios de la 12 de Octubre y la Televisora de la Tumba Muerto busca canalizar el llamado a una constituyente “a la carta”, propiciando que el susodicho se quede otros dos años en el poder si se reforma la presente Constitución.
Piensa mal y acertarás. Ningún panameño daría un centavo por defender los órganos Legislativo y Judicial. Por ello, ante el pésimo actuar del Gobierno, el estancamiento económico o el creciente incremento de la informalidad laboral, los estrategas de comunicación oficialistas quieren tomar provecho para extender la hegemonía del varelismo. Claro, con semejante respuesta de un diputado, de que se iba a poner una comisión interna de la Asamblea para investigar las denuncias de los impresos, es como decir que “los ratones vayan a cuidar el queso”.
Panamá requiere la convocatoria de una verdadera constituyente reformista, no crear un vestido a la medida para ciertos políticos desgastados en el poder. Por supuesto, se juegan todo porque tendrían que llamar a un plebiscito sobre reformas constitucionales y escoger los “constituyentes”, lo que pudiera ser utilizando como un referéndum, a favor o en contra del presidente. En 1992, ocurrió algo similar y el elector votó negativamente a la iniciativa que propuso Guillermo Endara.
Ojo al cristo, decía el otro. Veremos qué pasa, pero ya los panameños estamos en alerta ante lo que venga en el camino. Larga vida y prosperidad para todos. Saludos, amigos...