Intimidación fallida
Diversos organismos, como el Colegio Nacional de Periodistas (Conape) y destacados comunicadores sociales, han hecho público su repudio a la denuncia traída de los cabellos que un patibulario abogado interpuso contra la Editora Panamá América (S.A.).
Era previsible el apoyo solidario de gremios y figuras públicas, ya que la intención de esa caricaturesca y burda “denuncia”, era como decimos en buen panameño “meternos los pelos pa’ dentro”. No lo lograron, porque los periodistas y trabajadores de Epasa, estamos curados de espanto.
Lo que sí lograron es poner al descubierto los talantes dictatoriales de los cabezas clientes del régimen, que desde el llamado Consejo de Seguridad, reclutan a cualquier pelafustán, ya sea en la Asamblea de Diputados o en foro local, para tratar de intimidar a los medios de comunicación independientes y conculcar el derecho a la libertad de información y expresión.
Es previsible que al mandadero le venga su "'pa trás", al disponer indebidamente de información confidencial que solo los bancos manejan y que en sus manos, son indicios que se violentaron normas penales sobre confidencialidad e intimidad.
La ciudadanía no se dejó engatusar por el bulo oficialista y tampoco cayó en el jueguito de los escándalos judiciales-mediáticos-prefabricados, para desviar la atención de los graves problemas de inseguridad, desempleo y alto costo de la vida (entre otros) por lo que atraviesa el país.
El gobierno panameñista -en más de dos años- ha paralizado prometedoras obras, ha perseguido y encarcelado a opositores, ha generado casos de corrupción en sus más conspicuas figuras y en general ha credo un ambiente de crispación pública que no favorece la paz social.
Es por ello que deben cambiar el rumbo: de autoritarismo a la concertación, del aislamiento político al diálogo; solo así podrán legar en paz hasta el 2019, para poder garantizar al electorado un clima de sosiego en los comicios que se avecinan.