Mi obra
¿Ustedes creen que los judíos se salvan por sus obras? ¿O usted se salvará porque va los domingos a la sinagoga, diezma, no dice palabras sucias ni mató a nadie? ¿No peca? “Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas”, Gálatas 3:10.
Solo Cristo cumple la Ley, ninguna obra humana salva o justifica a nadie; ni los falsos apóstoles y sus no menos falsos pastores, cura, palo, sinagoga, edificio, letra, religiones, sea católica o protestante; ninguna salva a nadie. Todo aquel que cree que es bueno y dejó de pecar (supuestamente) es salvo y se justifica por sus obras de bondad ante Dios, está bajo maldición pues niega a Cristo, lo niega porque niega el sacrificio del Cordero santo para perdonar a los pecadores que se arrepienten. Lo niega porque cree en su delirio de pecador que él a sí mismo se justifica y no necesita de la sangre de Cristo.
Toda esa falsa doctrina, ese veneno es inoculado por los falsos apóstoles en el trono de satanás que son la falsa iglesia y millones creen que son “buenos cristianos”. Estos falsos siguen adorando palos, apóstoles, diezmos y prosperidad, y aborrecen a Cristo que es la única gracia de Dios para los hombres. “De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe”, Gálatas 3:24.
Así que no serás salvo por religioso, ritualista, costumbrista, que se sabe la Biblia de cabo a rabo; nada mundano o carnal justifica al hombre. Jesús le dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”, Juan 14:6. Por eso mi testimonio es verdadero: Cristo es el único nombre de salvación y su sacrificio me justifico; Cristo es la misericordia de Dios y salva a los que se arrepienten y permanecen en la verdad de Cristo que es la única Iglesia Espiritual. Amén.