Orar
Estamos en Semana Santa y debemos salirnos de nuestro ego, usualmente bajo la influencia de la intolerancia y el irrespeto.
Debemos dejar de pensar que estas fechas son para viajar al interior, comer marisco y convertirlas en jolgorios al finalizar el periodo que debe ser de oración y reflexión.
Es importante recordar que muchas personas fueron formadas por mujeres que transmitieron valores religiosos como una forma de conducirse en su vida diaria.
Esas mujeres no dependían de subsidios y formaban a sus hijos planchando, vendiendo lotería o en muy diversos oficios.
Por eso es importante que seamos conscientes de que el egoísmo nos aleja de la vida en comunidad y está en contra de todo aquello que nos ha sido inculcado.
El mensaje de Jesús no se circunscribe a quienes profesan nuestra fe, sino también a quienes tienen otras creencias y que viven en medio de guerras y crímenes contra la fe.
Ante esta barbarie, el papa Francisco ha hecho un llamado a todos los cristianos del mundo, sea cual fuere su interpretación del dogma.
La velocidad con que vivimos nos impide ver los detalles de la vida cotidiana y estas valiosas experiencias podemos perderlas.
Dios ama a Panamá porque no hemos vivido catástrofes naturales, no ha habido escasez de alimentos y todavía nuestros sueños son alcanzables, pero si vivimos de espaldas a Dios, nuestra vida puede sufrir consecuencias nefastas.