Varela debe responder
El gobernante Partido Panameñista, la Policía Nacional y el propio mandatario Juan Carlos Varela guardan sepulcral silencio ante las graves acusaciones que desde su cautiverio hace el mayor Álex Cedeño, quien vincula a Varela y a los estamentos de seguridad en negocios relacionados con drogas.
Mientras tanto, la ciudadanía ve, ya sin asombro, que para desviar la atención de los graves señalamientos que gravitan sobre Varela y sus acolitos, se publica con bombos y platillos, que en España le cautelaron un apartamento a un hijo del expresidente Ricardo Martinelli.
No nos llamemos a engaño; cada vez que el jefe del Ejecutivo panameñista se encuentra en una situación comprometida, revienta un “escándalo” por otro lado, con el fin de desviar y distraer la atención pública.
Empero, el Gobierno no responde a los señalamientos de Cedeño, lo que nos hace recordar aquel dicho harto conocido “el que calla otorga”.
Lo cierto es que la medida de cautelación de una propiedad privada, como lo es un helicóptero, un apartamento o una cuenta de banco, es solo eso, una cautelación que, por improcedente e injusta que sea, tarde o temprano tendrá que dejar sus efectos, porque al final brillará la verdad.
Lo que Varela no puede dejar de hacer es ignorar el clamor de la opinión pública, que exige que dé las explicaciones en torno a los graves dichos que se le imputan, no solo por parte de Cedeño, sino de su propio amigo el abogado Ramón Fonseca Mora, que perjuró que la mano del mandatario se abrió para recibir plata de Odebrecht durante la campaña política.
Varela que hable, porque su silencio lo hunde en el descrédito hoy, y cuidado que mañana ese descrédito se convierte en delito.