Varela: prisionero de su odio
La semana pasada visité en la DIJ a “Jimmito” Ford y “Pepe” Suárez. Fui testigo de su dolor y el de sus familias. La ausencia de garantías en los procesos penales los llevó a perder su libertad. Insisto que esto es secuestro institucional y algún día, no muy lejano, los fiscales, Kenia Porcell, Rolando Rodríguez y el mismo Varela tendrán que responder por sus abusos. Entonces apelarán a los mismos derechos que hoy están violando. Espero que se los reconozcan porque, aunque se han ganado el desprecio de todos nosotros, justicia con odio no es justicia, es solo odio y lo único que justifica las más recientes detenciones.
En las miradas de “Jimmito” y “Pepe” se notaba la tranquilidad de su inocencia; y tristeza a la vez. Tristeza, porque ninguna explicación hubiera sido buena. Tener la razón y estar amparado por el derecho jamás hubiera sido suficiente ni necesario frente a una orden de detención prefabricada y teledirigida desde el más alto rango. Están tristes pero tranquilos, enfrentando su detención con dignidad, sin miedo y lo más importante, apoyados por el amor de sus familias, que los hace cada día más fuertes, yo diría que invencibles. Sirvieron a un país agradecido y así les paga este gobierno inútil y cruel. Solo hay una cosa peor que combinar la maldad con la incompetencia: la cobardía de usar el poder público contra tus enemigos políticos.
El conocido grupito anti-Martinelli y un par de medios de comunicación que comparten los mismos odios que Varela se han convertido en los porristas de esta justicia maltrecha. Sintiéndose validados por ellos, el presidente y su aparato justiciero interpretan la ley a su antojo. Puede ser que, por ahora, aquí se salgan con la suya, usando el “establishment” para controlar los procesos, mientras el poder económico maquilla en televisión estos atropellos. Pero en otras latitudes no impresionan. Internacionalmente la justicia panameña es una vergüenza. Recientemente, nuestro sistema de justicia criminal, fue calificado como uno de los peores del mundo por el “Rule of Law Index” del “World Justice Project, 2016” (Índice del Estado de Derecho del Proyecto Justicia Mundial, 2016).
Para los que defienden ciegamente a Varela y su equipo inquisidor; a los que celebran las humillaciones a las que son sometidos los funcionarios del gobierno anterior, los invito a que lean este informe. En el “ranking” sobre investigación criminal, imparcialidad de los procesos penales, niveles de corrupción, tráfico de influencias, protección de los procesos y derechos de los acusados, Panamá ocupa la bochornosa posición 107 de 113 países. GUAT! Síganse burlando, dándose golpes de pecho o haciéndose de la vista gorda; miren hacia dónde vamos, que estamos peor que Emiratos Árabes, Etiopía, China y Nigeria, solo por mencionar algunos regímenes totalitarios.
Como en Venezuela, aquí es de lo más normal meter presos a dos exministros por un informe sin sustento legal ni técnico, realizado por una entidad y personas no idóneas. Como en Corea del Norte, aquí es nuestro pan de cada día meterlos presos existiendo una fianza vigente que evita cualquier lesión patrimonial. Como en Irán, aquí ya es costumbre meterlos presos sin que exista denuncia del MOP, que es la única entidad competente para ello. Como en Cuba, aquí la comidilla es meterlos presos alegando sobreprecio, cuando la constructora ganó licitando el precio más bajo. Con Varela en el poder, nadie que estuviera a su alcance se salvaría de ir a la cárcel.
Estoy segura de que pronto “Jimmito” y Suárez recuperarán su libertad mientras que Varela siempre será prisionero de su odio. Y hablando de prisión, no voy a negar que me encantaría verlo tomar una cucharada de su propia medicina, no sin que antes se le reconozcan sus derechos, mantenga su libertad bajo fianza hasta que sea condenado por un juez imparcial, todo esto bajo el estricto respeto al debido proceso. Si no se cumplen estos preceptos, prefiero verlo injustamente libre que justamente preso.
Nada bueno nace del odio y nadie que odia es bueno. Como dijo el dramaturgo George Bernard Shaw: “El odio es la venganza de un cobarde intimidado”.
¡2019 a la vista!