‘Chabela’: lo de Mossack Fonseca aceleró lucha contra lavado
La vicepresidenta y canciller de Panamá, Isabel de Saint Malo, reconoció ayer en Viena que la publicación de los llamados papeles de Panamá ha servido para acelerar la lucha contra el lavado de capitales y que, pese al impacto en la imagen del país, ese escándalo no tuvo ningún efecto en su economía.
De Saint Malo insistió en que el escándalo de los documentos filtrados del bufete Mossack Fonseca sirvió para acelerar los esfuerzos que su Gobierno ya llevaba a cabo contra el blanqueo.
“Hoy, Panamá no solo está al cien por cien con la agenda global de transparencia fiscal, sino que diría que estamos a la vanguardia”, sostuvo.
Además recordó que crear sociedades anónimas, como las reveladas en esos papeles, no es delito, sino la utilización ilícita que se haga de ellas.
Y que, pese a que el nombre del país se ha asociado al escándalo, “solo el 20 por ciento de las sociedades anónimas aparecidas en las publicaciones” estaban registradas en Panamá.
“¿Entonces qué es lo que ponen en evidencia los papeles de Panamá? La debilidad del sistema global”, resumió.
La vicepresidenta se refirió también a la investigación sobre los supuestos sobornos de la constructora brasileña Odebrecht en diversos países latinoamericanos, entre ellos Panamá, y dijo que casos así también pueden acelerar la lucha contra la corrupción.
De Saint Malo recordó que Panamá ha reaccionado cancelando un proyecto que se había adjudicado a esa empresa y que la compañía no volverá a recibir contratos mientras “no cumpla con la Justicia”.