¡El gran delator!
El exministro consejero, expresidente del panameñismo y financista del mandatario Juan Carlos Varela, Ramón Fonseca Mora, se transformó en el gran delator. Ayer tiró una bomba de profundidad al confesar que el jefe del Ejecutivo recibió donaciones de la polémica constructora brasileña Odebrecht.
Lo de Fonseca Mora recordó lo sucedido en 1987, cuando el jubilado jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa Roberto Díaz Herrera fue el detonante de una crisis que inició el declive del régimen del general Manuel Antonio Noriega.
Lo dicho por Fonseca Mora no solo ataca al Ejecutivo, sino que revelan injerencias en la designación del presidente del Órgano Judicial y envuelve en la trama a los dos principales diputados del oficialismo: José Luis Varela y Adolfo Valderrama.
La situación eleva la crisis en el país. Ya hay voces pidiendo la renuncia o un juicio político contra Varela, que de prosperar tendría que encargar a su vicepresidenta Isabel de Saint Malo, y si esta no accede, se designaría a un ministro, que en 4 meses deberá llamar a nuevas elecciones.
Ramón Fonseca Mora debe tener muchos secretos y apenas lanzó algunos. Varela se mostró cauteloso en su reacción y siguió llamándolo su amigo.
Si Varela recibió donaciones de Odebrecht, hay que preguntarse si la hizo en calidad de vicepresidente o como candidato.
Sin duda que las declaraciones de Fonseca Mora son como una bola de nieve que amenazan con barrer a los tres Órganos del Estado y pone a Panamá al borde de la ingobernabilidad.