Plástico
Estaba haciendo fila para pagar la mercancía en un supermercado. Me incomodé cuando me preguntaron si llevaba mi propia bolsa para cargar lo comprado. Aclararon el misterio diciendo que era el "Día sin plástico" de ese mes. La empresa lo hacía con la mejor intención, ya que había oído que el plástico dura centenares de años en podrirse y contamina suelos y aguas. Hace días había meditado sobre esta "satanización" de un material que ha dado comodidad, economía y permitido el modernismo actual.
Como no me quedo callado dije que explicaría que ese producto es positivo para los seres humanos. La cajera y compañeros de fila también incómodos por tener que comprar bolsas de tela a un dólar, pusieron atención. Fui mostrando diferentes artículos de plástico que había en ese sitio. La silla de la cajera era de metal y plástico... Señalé que gracias al plástico millones de árboles pueden vivir. Muchos objetos caseros que antes se hacían de madera ahora son de plástico. Así se evita tumbar árboles para construirlos. "Ese plástico es más barato que la madera, tiene poco mantenimiento, se limpia fácil y no le cae el comején ni la polilla", afirmé.
Varias veces en los últimos años me he convertido en el "abogado del diablo" del plástico. Lo hago basado en razonamientos surgidos de conocimientos y observaciones. Creo que no es malo que ese material dure centenares de años en dañarse. Eso lo hace más útil para el hombre, tanto el de ahora como del futuro. Siempre se encontrará para reciclar por algún lado del planeta... He recordado lo anterior porque leí hace poco un artículo en el que vuelven a convertir el plástico en el enemigo número uno de la actual civilización.
Hasta pronostican que en unos 35 años habrá en el mar tantas toneladas de plástico... ¡como de peces! ¿De quién es la culpa? De los seres humanos que no sabemos aprovechar este noble material que tanto ayuda al modernismo. Si no fuera por él, aparte de tener que tumbar millones de árboles para muebles y otros artículos; habría que usar más el hierro y metales caros que son pesados y se dañan en pocos años. Muchas veces nos enfocamos en otros aspectos de una situación y no en los importantes. Si existe contaminación en tierras, ríos y mares, es por culpa del hombre, que lo permite porque es algo barato y fácil de conseguir. Si se intensificara el reciclaje de plástico y se convirtiera en negocio, las cosas cambiarían. ¿Se imaginan la actual civilización sin plástico? (Lo único bueno es que en Panamá no habría tantos chicos plásticos que de poco ayudan).