Tránsito
Todos estamos acongojados por el trágico accidente ocurrido la semana pasada en Antón, en el que murieron 18 personas y resultaron heridas 39. Todos eran trabajadores agrícolas indígenas, incluyendo el conductor y su hijo.
¿Qué ocurrió realmente? Las hipótesis las tienen que formular los conocedores, aunque un primer indicio señala que el conductor pudo haberse dormido.
En medio de este escenario debemos destacar una gran verdad, y es que los panameños somos irresponsables en el manejo y confundimos carreteras con autopistas.
Debemos estar conscientes de que cuando estamos cansados y nos invade el sueño, se hace necesario buscar un sitio seguro para descansar.
Los camiones de cargas y los buses piratas se han convertido en los mayores causantes de accidentes, sin que se constate la profesionalidad y pericia de sus conductores.
Por otra parte, la situación con los vehículos particulares es anárquica, y es una de las principales causas la falta de cortesía en el manejo.
En lo que se refiere a la penalización de los transgresores, las coimas y el tráfico de influencia permiten la evasión de los procesos que terminan en interminables apelaciones.
Finalmente, la mentalidad del panameño pareciera que obliga a la presencia policial para cumplir la ley, es decir, tendríamos que tener una unidad para cada calle.
En la época de presencia estadounidense en la antigua Zona del Canal, no se veían agentes en el área; y los panameños, cuando estaban dentro de sus límites, éramos modelo de educación vial.