Sin aborto libre no hay democracia: El grito de las feministas en Colombia
La autonomía reproductiva está bajo la lupa en Colombia. Activistas advierten que la "hipermedicalización" y las valoraciones psiquiátricas obligatorias amenazan la libertad de conciencia de las mujeres.
El asfalto de Bogotá se tiñó de verde este sábado. Frente al emblemático Palacio de Justicia, colectivos feministas y organizaciones de derechos humanos se congregaron para conmemorar el cuarto aniversario de la histórica Sentencia C-055 de 2022, el fallo de la Corte Constitucional que despenalizó el aborto hasta la semana 24 de gestación en Colombia. Sin embargo, la celebración estuvo marcada por una advertencia clara: el derecho ganado en los tribunales aún enfrenta muros en los consultorios.
El sistema de salud: Avances y nudos críticos
"Tener el derecho a elegir se ha traducido en que las mujeres puedan acceder a un servicio de salud básico garantizado", explicó Angélica González, vocera del movimiento Causa Justa. Según la activista, el mayor logro ha sido la integración de la interrupción voluntaria del embarazo dentro del sistema público de salud, eliminando la clandestinidad que antes condenaba a miles.
No obstante, la implementación plena sigue siendo una carrera de obstáculos. La conmemoración ocurre bajo la sombra del reciente veto del alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, a un acuerdo del Concejo que, según expertos médicos, pretendía introducir nuevas exigencias burocráticas para dificultar el acceso al procedimiento.
Contra la "hipermedicalización" del derecho
Una de las denuncias más contundentes vino de la mano de Laura Gil, directora del Grupo Médico por el Derecho a Decidir. Gil advirtió sobre una tendencia peligrosa: la hipermedicalización del aborto.
"Se está tratando como si fuera un problema de salud mental, exigiendo valoraciones psiquiátricas obligatorias", denunció Gil, subrayando que abortar no es una patología, sino un ejercicio de la libertad de conciencia. Para la comunidad médica defensora de derechos, condicionar la decisión de la mujer desconoce la autonomía reproductiva y contraviene la jurisprudencia constitucional.
El reto: Despenalización total y educación
A pesar de que la Sentencia C-055 representa un salto gigante frente a la normativa de 2006, la activista Diana Iben Díaz señala que la geografía de los derechos en Colombia es desigual. El acceso en las grandes ciudades no refleja la realidad de las zonas rurales, donde la falta de formación profesional y la objeción de conciencia se convierten en barreras infranqueables.
El horizonte del movimiento es ambicioso: avanzar hacia una despenalización completa. Actualmente, después de la semana 24, el aborto solo es legal bajo tres causales (riesgo de vida, violación o malformación). Las organizaciones sostienen que la meta final debe ser un sistema donde no medie ningún requisito por encima de la voluntad de la persona gestante, consolidando a Colombia como el faro de los derechos reproductivos en la región.
Etiquetas