¿Caiga quien caiga?
El presidente de la República, Juan Carlos Varela, anunció que su gobierno interpondrá querella penal contra la constructora Odebrecht, por las obras realizadas durante el quinquenio 2009-2014, en el que supuestamente hubo coima, pero el mandatario, nada dice sobre las obras iniciadas durante el gobierno de Martín Torrijos, quien trajo al gigante brasileño a Panamá, ni sobre las obras contratadas en la gestión de funcionarios panameñistas, ahora y cuando fue parte del gobierno de Ricardo Martinelli.
Este anuncio va de la mano con la discusión en la Asamblea Nacional del proyecto de Ley 245, que busca premiar a delatores, todo lo cual tiene un solo propósito y es salvar a los posibles corruptos del gobierno panameñista, tanto los que cogobernaron 26 meses en la administración Martinelli como a los actuales, que negociaron con Odebrecth.
La ciudadanía no quiere, como decimos en buen panameño, “chifeos” varelistas, lo que quiere es que se investigue desde 2004 hasta el presente y que no se pretenda salvar a nadie por vínculos políticos o partidarios, pero que tampoco se utilice la investigación como pretexto para la persecución política.
Que no vengan con el cuento de que solo hubo actos de corrupción en la gestión de Martinelli, que eso nadie lo cree, y si lo dicen es para ocultar la corrupción de los gobiernos varelista y torrijista, los cuales deben ser investigados también.
Se ha demostrado con creces que el Ministerio Público no es objetivo y, al contrario, es selectivo a la hora de investigar. Visto está que a los panameñistas denunciados en escándalos de corrupción los tienen muy bien resguardados, mientras que a los críticos del régimen y ex- funcionarios de la anterior administración los persiguen.