Debida diligencia de la CIDH
Frente a las amenazas e intimidaciones de que es objeto la editora Panamá América S.A., que edita los diarios Crítica, Panamá América y Día a Día, sus ejecutivos se han visto obligados a pedir ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), medidas de protección cautelar contra el Gobierno de Panamá.
La solicitud es un hecho sin precedentes en la era democrática panameña, toda vez que de todas las administraciones escogidas por el pueblo panameño mediante voto popular, es la primera en convertirse en enemiga declarada de los medios de comunicación social críticos de su gestión.
El petitorio de medidas cautelares, al organismo supranacional de derechos humanos, entraña una percepción de un peligro real e inmediato, que pende como espada de Damocles, sobre el medio amenazado.
Los panameños no debemos tomar como fanfarronerías ni acciones de un pelele bien mandado las amenazas proferidas por un diputado panameñista contra esta casa editorial, sino que todo es parte de un plan orquestado desde las alturas del poder, con el fin de acallar las voces de insatisfacción ciudadana que se refleja en las páginas de nuestros diarios.
En Epasa tenemos plena confianza en que la CIDH va a tomar buena nota de la solicitud de protección ante la amenaza gubernamental, porque en ocasiones anteriores lo han hecho con casos que se han dado en países hermanos, con gobiernos autoritarios y despóticos.
Lo que sí es urgente es un pronunciamiento de la CIDH antes de que el régimen pase a las vías de hecho y silencie efectivamente estas fuentes de libertad de expresión y prensa, como lo son nuestros diarios hoy amenazados.