Eduardo Augustine
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Eduardo E. Augustine, Raúl Vásquez y Adonaí Rivera son los nombres de tres pintores panameños que se encuentran exponiendo óleos, acrílicos y grabados desde ayer en la sala de exhibiciones temporales del Museo del Jade, en el Instituto Nacional de Seguros.
Un total de 60 trabajos componen la muestra de estos autores que exhiben sus obras de primera vez en el país. Sin embargo, fue aquí donde se reunieron, el año pasado por casualidad, y desde entonces se mantienen compartiendo “la seriedad en el quehacer y la conciencia de los sacrificios que trae la carrera”, según comentó Vásquez.
Eso es fundamentalmente en lo que coinciden, pues cada uno conserva su propia identidad creativa y estilo. Así, en primer lugar Raúl Vásquez se mantiene dentro de la línea que califica de “neofigurativa”, luego de haber pasado por diversas etapas estilísticas.
Rebelde hacia las “carreras normales”, como le llama, hizo diversos estudios en Italia y México y se graduó en pedagogía en su país, sólo para dedicarse a la pintura.
Empezó con un estilo “figurativo”, le siguió un periodo clásico y poco a poco las experiencias en las diferentes tendencias le condujeron al impresionismo. Desde el año pasado (1979), trabaja el “neofigurativismo” e incluso éste ya está pasando “al bote de la basura”, pues Vásquez siente cada cierto periodo que su trabajo le molesta.
Sin embargo una cosa se mantiene estable y es el ser humano como temática. “Trato de no ser anecdótico, ni literario. Quiero hacer sentir, más que decir nada”, asegura. Considera sus trabajos y las propuestas que éste plantea como importantes, “sin ser pretencioso, por lo menos son importantes para mí-dice- porque están aportando cosas nuevas a la plástica panameña, desde el punto de vista puramente formal, y en la manera de trabajar”.
Vásquez ha presentado muy pocas exposiciones en Panamá y una mayor cantidad en México, tanto en la capital como en provincias.
Por su parte Adonaí Rivera oriundo de la zona de Los Santos, actualmente estudia artes plásticas en la capital mexicana y ha encontrado allá muchas facilidades para exponer. Alrededor de 16 mostraciones ha presentado desde que se encuentra allá, pero expone a nivel profesional desde 1974.
Califica su estilo de “figurativo”, y lo trabaja al óleo, acrílico y en grabados. Por un tiempo –comenta- se dedicó al surrealismo, pero lo ha abandonado pues comprende que su interés se dirige básicamente hacia el humano y en especial a la mujer. A pesar de ello no cree estar en su estilo definitivo, pues sigue buscando nuevas temáticas y técnicas. Por el momento se interesa en exaltar la esencia del ser humano. “El rostro –dice- no es importante, se marchita con el tiempo”, y en esa medida su objetivo es atrapar la interioridad de los hombres y cree conseguirlo en sus obras.
En cuanto a Eduardo E. Augustine, nació en Bocas del Toro pero ha vivido la mayor parte de su vida en Colón.
Desde hace cinco años se inició en la pintura, sin haberla estudiado nunca. Empezó a hacer obras de tipo “naturalista” pero en 1976 visitó España y tuvo ocasión de asistir como oyente a la Escuela San Fernando y el viaje le hizo cambiar su estilo hacia un “hiperrealismo”.
A él le interesa pintar las cosas “como son” porque él es parte de esa identidad concreta que plasma en sus cuadros. Las barriadas pobres de Colón le interesan en la medida que son lo que él vive desde hace 23 años. “Cada pintor tiene una manera diferente de ver las cosas –afirma-, pero mi opción es la de pintar lo que yo siento y vivo”.
Su interés no es de tipo formal, sino humano. Quiere dar a conocer como vive su pueblo y su gente y no cree que su pintura corra el riesgo de comercializarse. “Cuando uno pinta un cuadro –explica- demuestra porque lo hace, con qué intención, y también la esperanza de mejorar esa realidad. Yo creo que las personas interesadas en mis pinturas pueden comprender esto”.
Augustine expone en forma individual desde hace unos tres años y hasta hace poco lo hace en conjunto. En total puede tener unas 19 exposiciones en su “currículum”, en Colón y la ciudad de Panamá.
La actual exhibición cuenta con el respaldo de la embajada panameña en Costa Rica y con el Instituto Nacional de Seguros. Sin embargo es el resultado de grandes esfuerzos por parte d los tres pintores, para dar a conocer su trabajo en el área centroamericana y luego suramericana.
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