Presidente peruano defiende que niñas tengan sexo desde los 14 años
José María Balcázar asume la presidencia interina de Perú bajo una sombra de corrupción y polémica. Con 13 procesos judiciales a cuestas, el mandatario ratifica su postura a favor del matrimonio infantil y las relaciones sexuales desde los 14 años. ¡Indignación total!
Perú vuelve a caminar sobre el filo de la navaja política, pero esta vez con un protagonista que ha encendido todas las alarmas internacionales. José María Balcázar, el nuevo presidente interino de Perú, no solo carga con un pesado expediente de trece imputaciones por delitos que van desde prevaricato hasta fraude y estafa —a los que él llama despectivamente "leyendas negras"—, sino que ahora ha decidido redoblar su apuesta por una de las posturas más repudiadas en la región: la defensa del matrimonio infantil.
Balcázar, un abogado de 83 años, llegó al poder de la mano del partido marxista Perú Libre, pero con el irónico respaldo de sectores de derecha que buscaban una "transición tranquila" tras la caída de José Jerí. Sin embargo, la calma parece ser lo último que traerá su gestión.
"Ayuda al futuro psicológico": Una postura aterradora
Lo que muchos esperaban que fuera un cambio de tono al asumir la máxima magistratura, terminó siendo una bofetada a las organizaciones de derechos humanos. Antes de ser presidente, su paso por el Congreso quedó marcado por frases que hoy resuenan con fuerza y generan náuseas en la opinión pública.
Balcázar llegó a afirmar que las relaciones sexuales tempranas (desde los 14 años) son beneficiosas. “Mientras no haya violencia, las relaciones sexuales tempranas más bien ayudan al futuro psicológico de la mujer”, soltó sin remordimiento, atreviéndose incluso a normalizar los vínculos entre profesores y alumnas.
Esta mentalidad no se quedó solo en palabras. El hoy mandatario fue uno de los tres legisladores que se abstuvieron cuando el país votó para prohibir el matrimonio con menores de edad, una práctica que la mayoría de las naciones civilizadas busca erradicar por completo.
Un presidente que no se arrepiente
Ya instalado en el sillón presidencial, Balcázar tuvo la oportunidad de rectificar en una reciente entrevista con la emisora RPP. No obstante, lejos de mostrar empatía o sensibilidad ante la protección de la niñez, el mandatario sacó pecho por sus declaraciones.
“Yo soy un hombre permanentemente firme en mis convicciones y lo que hablo, lo hablo con propiedad”, sentenció. Esta reafirmación ha provocado una ola de rechazo no solo en Lima, sino en toda Centroamérica y el sur del continente, donde se ve con preocupación que un jefe de Estado valide conductas que en la práctica facilitan el abuso y la explotación infantil.
Con un gobierno de transición que debía traer paz, Perú parece haber encontrado a un líder que, lejos de unir, ha decidido atrincherarse en posturas que la sociedad moderna considera imperdonables. La pregunta ahora es: ¿cuánto tiempo podrá sostenerse un presidente con este historial ante la presión de la comunidad internacional?
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