Claves para un amor duradero
El amor es como una carrera de maratón, pero con una salida explosiva como si de una prueba de cien metros lisos se tratara (enamoramiento). Es necesario un cambio de ritmo para ir adaptándose a cada una de las etapas de la vida. De manera similar al deporte, en la pareja, lo importante no es ganar sino llegar a la ‘meta’ del amor duradero y estable. Pero este recorrido no está exento de dificultades e incluso de zancadillas. La vida de pareja es como un tobogán con cuestas que subir y rampas que descender.
Para que un amor sobreviva es necesario que ambos miembros de la pareja cumplan una serie de condiciones imprescindibles:
1. Que se haya favorecido un vínculo maduro en la infancia. El niño que ha tenido una buena vinculación con las figuras paternas y con su entorno, será un buen candidato para establecer una pareja estable.
2. Saber elegir pareja. La elección es otro de los momentos decisivos para el futuro del vínculo amoroso. Si nos acercamos al otro/a en un intento de satisfacer un deseo inmediato o paliar algún problema (soledad, incomunicación, salir de la custodia de los padres, demostrar que se es mayor, etc.) habremos firmado de antemano la ruptura.
Una conclusión es la importancia del tiempo de noviazgo, donde la pareja puede conocerse a través del intercambio con el compañero. Ambos sujetos deben llegar a un conocimiento profundo, mirándose en el espejo del otro, para tomar la decisión de seguir o cortar. Desde esta perspectiva, “los flechazos” y “el usar y tirar” no son los mejores consejeros para llegar a un amor duradero.
3. Alimentación contínua del amor. El amor, como cualquier experiencia humana, si no se alimenta, muere. Es un proceso dinámico, no estático, que necesita unos cuidados continuos. No comienza y termina en el enamoramiento sino que éste es la puerta que abre la posibilidad de realizar un proyecto común.
4. Adaptación. Es una consecuencia de los anteriores puntos. La vida en pareja tiene numerosas “novedades” personales y externas (nacimientos, muertes, enfermedades, etc.) que son indispensables de ir incorporando con una buena dosis de flexibilidad. Sin una mínima capacidad de renuncia ante los cambios externos, nuestro deseo de construir un amor duradero de pareja será irrealizable.