Nada en dos platos
“Nada en dos platos” decía el veterano periodista Guillermo Rodolfo Valdés, al comentar la insustancialidad de un discurso que pretendía ser profundo cuando en realidad estaba ayuno de contenido.
Eso es precisamente lo que pasó con el informe al país del presidente de la República, Juan Carlos Varela, cuyo mensaje es una copia casi al carbón de la misma perorata que año tras año nos ha servido en ocasión de la instalación del pleno de la Asamblea Nacional.
Todos se limita a hablar en tiempo futuro, “haremos”, “coordinaremos”, “adelantaremos, “planeamos”, “proyectamos”, etc., etc.; eso son los verbos con que nos deleita el señor Presidente, los que revelan que no hay obras ni realizaciones concretas por parte de su gestión.
Lo que sí tiene la actual administración para montarle al país son el montón de obras que en la administración pasada iban viento en popa y ahora están paralizadas y abandonadas. Ejemplo de esto es la Cadena de Frío, los mercados de abastos y la Ciudad Hospitalaria.
Varela anunció algunas medidas que al tercer año de gobierno resultan ser producto de la improvisación, como por ejemplo que al IDAAN le van a montar una empresa asesora, para dinamizarlo como los hicieron con Mi Bus.
Mal puede poner Varela a Mi Bus como ejemplo de excelencia, tomando en cuenta que existe un gran descontento entre los usuarios por la lentitud y mal servicio que ofrece.
Un discurso de inicio de año debiera ser el muestrario de las realizaciones que han concretado en los 12 meses inmediatamente anteriores a la formulación del mensaje, pero la triste realidad es que no hay nada para mostrar.
Como se dice en buen panameño: Varela nos seguirá llevando en el carrito de las promesas hasta el 2019, cuando culmine su mandato y efectivamente el país entero confirme que tuvo un gobierno que en materia de obras fue “nada en dos platos”.