Amenazas y un puente deteriorado: La lucha de 60 familias por su vía de acceso
La situación no está relacionada directamente con un terreno, sino con el acceso principal a un pequeño puente que por más de 80 años ha sido utilizado de manera continua como vía de paso comunitaria.
Panamá- La comunidad de La Paz de Agua Bendita, ubicada en el corregimiento de Chilibre, en Panamá Norte, emitió un comunicado a través del cual explica lo ocurrido el pasado 27 de enero, durante una riña vecinal en medio de la cual resultó herido un agente de la Policía Nacional.
Según detallaron, la situación no está relacionada directamente con un terreno, sino con el acceso principal a un pequeño puente que por más de 80 años ha sido utilizado de manera continua como vía de paso comunitaria, ya que "es el único acceso para la comunidad hasta la fecha".
Se detalló que, históricamente, la calle y el puente, que cuentan con infraestructura y servicios públicos —entre ellos, postes de energía eléctrica y tuberías del IDAAN— nunca tuvieron "un dueño definido y el terreno se mantuvo abandonado durante años". Sin embargo, desde hace menos de 8 años, una familia residente en el lugar "ha manifestado que esta vía les pertenece y ha intentado cerrar el acceso, a pesar de que por décadas ha sido utilizada libremente" por todos los lugareños.
Explican que "desde el año 2021, la comunidad ha acudido a distintas instancias buscando una solución pacífica, sin obtener una respuesta definitiva". Por lo que recuerdan que, "de acuerdo con el Código Civil de la República de Panamá, las servidumbres de paso y las vías utilizadas de manera continua, pacífica y pública por la colectividad se reconocen legalmente como derechos de uso, especialmente cuando constituyen el único acceso a viviendas y comunidades. Asimismo, las vías de uso público y aquellas destinadas al servicio de la colectividad no forman parte de la propiedad privada de particulares, aun cuando los terrenos colindantes tengan dueño".
De igual forma, detallan que "como consecuencia, se han producido acciones que afectan gravemente a la comunidad, tales como: daños progresivos al puente, obstrucción del paso, impedimento del libre tránsito, provocando incluso que los taxis se nieguen a ingresar. Además, la comunidad ha sido objeto de amenazas constantes, incluyendo amenazas de muerte y la liberación de perros con la intención de intimidar o causar daño. Estos hechos han generado un ambiente de tensión permanente, impidiendo la convivencia pacífica de los residentes".
También puntualizan que "actualmente, en la comunidad habitan más de 60 familias, que representan alrededor de 260 personas, entre ellas: más de 15 personas con discapacidad, en silla de ruedas, que utilizan bastón, pacientes encamados, otros que dependen de oxígeno". Por lo que indican que "el cierre o deterioro de esta vía pone en grave riesgo la salud, la seguridad y la movilidad de toda la población".
Ante este panorama, aseguran que "la comunidad de La Paz rechaza la violencia, lamenta profundamente lo ocurrido y reitera que su lucha es pacífica, pero legítima y necesaria, ya que se está atentando contra el único acceso y contra los derechos básicos de toda una comunidad".
También aprovecharon para hacer "un llamado urgente a las autoridades competentes para que intervengan de manera inmediata, evalúen la situación y garanticen la protección y el libre tránsito por esta vía comunitaria".
En videos compartidos por los quejosos con Crítica, se aprecia cómo uno de los supuestos dueños del terreno adyacente al puente, pico en mano, aprovecha la soledad de la madrugada para deteriorar la unión del puente con el terreno.